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Despedidas

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Escanear 1Escanear 2Desde hace ya más de una semana, es decir, desde que conoció que el próximo lunes día 30 viajará de vuelta a su país completamente recuperado, El Hadji no hace nada más que despedirse de amigos y conocidos. Este fin de semana lo ha dedicado casi por completo a cumplir con el protocolo de agradecimientos correspondiente: la panadera de enfrente, los amigos de la Plaza Nueva, Barakaldo y, como no Sanfuentes, donde la familia de Joxean, Adela, Oier y Beñat (sin olvidarnos de Eva y José, padres de Joxean) le acogieron durante unos días este verano. Y allí hemos pasado la tarde de este sábado, jugando a pelota mano, a cacos y polis, y viendo fotos de aquellos inolvidables días que pasó con ellos en el camping de Noja y que seguro recordará con cariño durante toda su vida.

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Invierno

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20131221_132339_resizedDicen que ha comenzado el invierno. El frío, la lluvia, la nieve… toda la naturaleza se prepara para un merecido letargo. Será también lo que hagamos nosotros cuando se vaya El Hadji. Y en ese sueño invernal recordaremos su estancia de diez meses aquí y nos calentaremos con el fuego de sus ocurrencias, con la lumbre de su picardía y con  la energía de su cuerpo menudo lleno de vida. Así irá pasando el invierno y llegará una nueva primavera y, después, de ella, llegarán también los recuerdos ya muy lejanos de los días de playa del último verano, sabiendo eso sí, que en Dakar hay un niño que aquí le quitó el miedo al agua y casi aprendió a nadar.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Sábado musical

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20131214_19250320131214_125512La mañana de este esplendido sábado ha comenzado bajo el signo de la música. Así, hemos descubierto que el nuevo oficio de El Hadji es el de compositor de canciones. Bueno, más bien, letrista. Su primera aportación a la Historia Mundial de la Música se titula “Ai que trabajar” en versión original. Su propuesta va acompañada, eso sí, de una recomendación en cuanto al estilo musical: “Ai que cantarla en rap”. He aquí la letra:

“Ai que trabajar”
Ahora estoy en la calle
jugando con mis amigos
pero también se puede jugar
pero también ai que trabajar
y hacer los deberes
porque si no cuando sea mayor
no tienes trabajo y estás en la calle
pidiendo dinero
y con eso no te ganas nada… yeah

Luego, al mediodía, ya en la calle, El Hadji se ha juntado con los Amigos de la Guitarra de Barakaldo, en un concierto que han dado en la Plaza Nueva. Y por la tarde-noche, su momento musical ha sido cuando ha acompañado al Otxote Txipli Txapla, en el que participa Joxean Lozano (de Gizakien Lurra) por el Casco Viejo. Un gran broche a un día impregnado de música.

Vago

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Floren y El Hadji acaban de llegar de Bilbao. Han estado en la reunión del Gizakien Lurra/ Tierra de Hombres. Cuando nos sentamos a cenar son las 21:45 y le recuerdo a El Hadji que es muy tarde y que tiene que cenar rápido, porque mañana, a las 07:30, se tiene que levantar para ir a la Ikastola. «Que no, que no es tan tarde. Un día, en Senegal cenamos más tarde de las diez. Yo tenía las tripas pegadas de tanta hambre. Estábamos mi padre, mis hermanos, mi tía y yo; todos esperando a mi madre, que había ido a una boda», nos cuenta El Hadji. «Claro, para cenar todos juntos, ¿no?», le pregunto. «No, no. No es por cenar juntos, es porque mi tía estaba viendo la tele y nosotros no sabíamos hacer la cena», responde con claridad. «Mira, eso no le hubiera pasado ni a Floren, ni a Txema, ni a Unai, ni tampoco a Xabier, porque ellos saben cocinar», le digo con un cierto retintín. «Eh, eh, de eso nada. Xabier no hace nada, siempre está jugando con la play. Es un poco vago. Bueno, como yo», replica El Hadji a modo de justificación.

Frozen

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msf_frozen_lg_v13Es la solución más socorrida para una fría tarde de un sábado en esta época del año: ir al cine. Así que El Hadji va a ver “Frozen”, una de las últimas películas de la factoría Walt Disney. Una historia mezcla de aventura y comedia en la que los duendes, dos princesas y el hielo centran la narración. Junto a ellos, algunos de los personajes, normalmente secundarios, que hacen las delicias de los más pequeños, en este caso, un muñeco de nieve muy divertido llamado Olaf. «Es el más gracioso de todos», comenta el Hadji nada más quitarse las gafas de tres dimensiones. «¿Y cuál es el mensaje de la película?», le preguntamos después ya en casa. «¡Ah, pues no se!», exclama sorprendido ante una cuestión más propia para un crítico cinematográfico. Intentamos entrar en materia aplicándolo a la película. «¿Qué es lo más importante en esta película, el amor o el poder, qué es lo que mueve al mundo», le pregunto en plan Carlos Boyero. «¿Y qué es el poder?», responde El Hadji dándole una vuelta filosófica al concepto. Veo que la cosa se complica y se lo traduzco como “la fuerza”… y vuelvo a la carga. «¿Qué es más importante, entonces?», insisto. «¿La fuerza?», asiente él dubitativo. Pongo cara de poker y, de inmediato, cambia la respuesta: «El amor». Bueno, no está mal para una fría tarde otoñal. 

ir al cine

muñeco de nieve muy divertido llamado Olaf

“Madiba”

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images«¿Sabes quién es Nelson Mandela?», le pregunto a El Hadji después de comer. «Sí, un presidente de un país africano, de Sudáfrica», responde seguro. «Y qué más sabes de él», insisto. «Pues que se ha muerto y fue el primer presidente negro de su país», contesta de nuevo.  No está mal para un chaval de once años. Después, cuando la ración de televisión y dibujos animados ha superado el límite establecido, hablamos más de “Madiba”. Le cuento algunos de los aspectos más importantes de este hombre cuya dimensión política y humana trascenderá a la Historia. Es nuestro pequeño recuerdo de homenaje a uno de los “imprescidibles”, en palabras de Bertolt Brecht.

Prueba musical

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Sin trampa ni cartón. Hoy, El Hadji muestra la prueba de sus habilidades cantarinas en la lengua de Etxepare, interpretando “Behin betiko”, la canción de Pirritx, Porrotx eta Marimotots. Eso sí, ha habido que hacer un master en técnicas de gestión de archivos audiovisuales para su incorporación a este blog pero, en cualquier caso, el resultado ya está a la vista de los headhunters de jóvenes promesas musicales. Hay que decir, también en su descargo, que alguna estrofa se le encasquilla un poco pero que, en general, merece un notable alto.

Lo importante es la música

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20131130_200107«¿Creo que el día 4 vas a ir a ver a Pirritx, Porrotx y Marimotots a Berriz?», le pregunto a El Hadji mientras esperamos al autobús que nos lleva de Ermua a Bilbo. «Sí, pero todavía no tenemos entradas», me contesta con cierto aire de resignación. Pero, le pregunto inquisitivo, «¿ya entiendes a los payasos hablando en euskera?». «A mí no me importa, me da igual que hablen en chino o en inglés», responde autosuficiente, «porque lo importante es saberse las canciones y yo ya me las sé», sentencia. Incrédulo, cuando llego a casa le someto a un interrogatorio más extenso y compruebo que si, en efecto, se sabe unas cuantas canciones de ellos (“Maite zaitut”, “Eskuetan”, “Behin betiko”…) aunque, eso sí, no entienda lo que dicen la mayor parte de sus letras. Pero bueno, tampoco es para ponerse exquisitos con este chaval de Dakar (Senegal), que hay habitantes de Arrigorriaga o de Pasaia (por decir sólamente dos localidades vascas) a los que el euskera les queda todavía más lejos.

Las bicicletas son para el verano

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El Hadji ha encontrado una estrategia fantástica para hacer frente al frío: recordar el calorcito del verano, sobre todo, la  semana de vacaciones en Noja. «Un día, en una cosa como en la bodega, Joxean y yo hicimos fuego. Adela hizo la comida: alitas de pollo, riquísimas. Y,  Beñat y Oier, jugando, sin hacer nada. Encima, las alitas se quemaron un poco y ellos protestaban. Pero por dentro estaban buenísimas. Hala, en la caravana, te levantas y, si hace buen tiempo, a la playa o a la piscina. Y el primer día, cuando llegué, una fiesta de vestirse, yo me vestí de caballero, con una espada y todo», recuerda El Hadji con gran nitidez. «¡Qué bien! Yo lo entiendo, sin deberes, sin  broncas de Maite, sin madrugar…», le comento. «Eh, eh, Adela, no,  pero las broncas de Joxean son más gordas que las de Txema y tú juntas. Pero sólo con Oier y Beñat; conmigo, no, porque yo me portaba muy bien. ¿A que te lo dijo Joxean a ti?»,   pregunta El Hadji buscando la confirmación de Floren. Sin duda, 2013 será un año imborrable para El Hadji y, por supuesto, también su verano.

Piratas

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20131124_114139Antes de volver con Maite y Floren a Ermua le propongo a El Hadji visitar en los muelles del  Museo Marítimo de Bilbao el “Shtandart”, un “barco pirata” que, en realidad, no es sino la réplica de un velero-fragata ruso de hace 300 años. Intrigado ante la posibilidad de ver a “corsarios con auténticas patas de palo”, El Hadji no deja de coserme a preguntas. «¿Pero no serán piratas de verdad, n0?», deja caer incrédulo. «¿Y qué hacen aquí?»… Como me muevo en el terreno de las evasivas, El Hadji toma la iniciativa haciendo gala de sus conocimientos geoestratégicos en el mundo de la piratería. «Pues en Rusia no hay piratas», asegura como quien conoce a fondo las andanzas de Putin y compañía. «Y dónde están, entonces, los piratas?», le pregunto haciéndome el sabihondo. «Pues en Somalia», me contesta con rotundidad aplastante. ¡Y uno creía que no hacía caso en la televisión a nada que no tuviera que ver con los dibujos animados!

El Hadji for president

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1322438139_0Salvo confundir la sabana tropical africana con “algo para taparse”, la palabra colonia aplicada a territorio sometido o dependiente “con eso que echas para oler bien” y las “etnias” de Senegal con “hernias”, hay que decir que El Hadji se ha esforzado en la lectura del libro que le ha tocado en la tarde de este sábado desapacible: “Hoy día en Senegal – El diario de un niño”. Eso sí, tras la lectura de unas cuantas páginas del libro se ha postulado como el próximo presidente del país e, incluso, ha anunciado algunas de las primeras medidas que tomará ya investido como máxima autoridad gubernativa: 1) Ayudar a la gente que no tiene trabajo. 2) Hacer que la comida cueste menos dinero. 3) No mandar a los polis para que maten a la gente. 4) Poner la luz más barata. 5) Y arreglar las casas del barrio Grand Yoff, donde vive su coetáneo El Hadji Gorgui Fall “Papa”. Para empezar no está nada mal. Ya estamos preparando las papeletas para votarle.

Cocinador

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Le hemos dicho a El Hadji que tiene que escribirle una carta a sus padres contándoles lo bien que se encuentra y que su vuelta a casa cada vez está más cerca. «Sí, antes, cuando Txema me decía que a lo mejor después de la operación me quitarían la sonda, yo no me podía creer eso», recuerda El Hadji con los ojos brillantes. Le comento que, probablemente, el 11 de diciembre recibirá el alta médica y que eso significará su regreso a Dakar. «El último día de clase podrías llevar unas pastas a la Ikastola, porque yo creo que se las merecen, tanto las andereños como los compañeros», le digo a modo de sugerencia. «No, no, pastas no. Voy a hacer el bizcocho de chocolate de Haize. Yo ya sé hacerlo, un día hice uno en Bilbao. El fin de semana voy a pedirle la receta. Bueno, mejor hago dos. Un día, un niño llevó a clase un bizcocho y ahora se va a enterar del cocinador que soy yo», me responde el nuevo rey de los fogones.

De excursión al hospital

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SAMSUNG DIGITAL CAMERATeniendo en cuenta que hoy jueves le operan y por aquello de que más vale prevenir que lamentar, ayer El Hadji no fue a la piscina. Por esta razón, a las 14:30, fuimos a recogerlo a la entrada del polideportivo. Nada más verme, la andereño Tanit se acerca a saludarme y a comentarme que estaba sorprendida por la actitud de El Hadji, porque le había dicho que no estaba  nervioso por la operación y que no le importaba nada tener que estar en el Hospital. «En la ikastola todos preguntándome ¿te van a operar?, ¿te van a operar?; y yo,  que sí, que sí.. La andereño me ha preguntado de qué me van a operar y le he dicho que de la hernia y de un huevito. De la uretra no le he dicho nada, porque sino…», me cuenta de camino a casa con tono cansino. Por la tarde, después de ver un rato la tele, Floren le dice que es hora de trabajar, que tiene que hacer una hoja de problemas. «Por eso digo que no me importa estar en le Hospital, porque puedo estar tumbado viendo dibujos y no tengo que hacer deberes», refunfuña El Hadji mientras se acomoda para hacer los ejercicios. Alto y claro, sí señor, que no quede ninguna duda. Antes de cenar, le recuerdo que tenemos que preparar la mochila. «Ah sí, tengo que llevar el dominó, cuatro en raya, las cartas, la maquinita y la pelota que estoy haciendo», me contesta con tono risueño como si estuviera preparándose para ir de campamento. Eso sí, nada de libros ni  de cepillo de dientes…  Cuando El Hadji se dispone a meterse en la cama,  suena el teléfono. Son Haize y Txema. He aquí la respuesta de El Hadji:  «No, que yo no estoy preocupado, que yo sólo quiero que todo salga bien». Y tod@s los demás también.

Txapela buruan ta ibili munduan!

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SAMSUNG DIGITAL CAMERASAMSUNG DIGITAL CAMERADe acuerdo con Txema y Haize, El Hadji se ha quedado este fin de semana en Ermua. El motivo, San Martín Azoka. Por esta razón, hoy El Hadji tenía más prisa que nunca para vestirse. Había que verlo delante del espejo colocándose la txapela. Nada más salir a la calle, ha visto a la andereño Pili y, a voz en grito, ya se ha encargado él de que la andereño lo viera. «Ikusi behar ze dotore zauden», le dice la andereño, ante lo que El Hadji se infla como un pavo real. Después, cámara en mano, recorremos toda la Feria. El Hadji tiene que trabajar. La andereño Lorea les ha pedido a los chavales de 5ºD que hagan tres fotografías (animales, productos de caserío y otros puestos). Según El Hadji, el lunes elegirán entre toda la clase la mejor fotografía. «A lo mejor gano yo, porque me han quedado muy bien»,  dice sin ningún rubor mientras ojeamos las fotografías. Esto sí que es txapela buruan eta ibili munduan!

Muertos

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20131101_171333El Hadji me dice que en Senegal los niños no pueden ir a los cementerios. «Si van, su cabeza se pone mal y se vuelven locos». Le digo, entonces, que tenemos un problema porque tengo que ir al cementerio de San Vicente de Barakaldo a visitar a mis cuatro abuelo@s, cuyos restos reposan allí. «Bueno», le propongo, «puedes esperarme en la puerta sin entrar y luego te vuelvo a buscar». Cuando llegamos, me dice que no importa, que también entra conmigo. «¿Tus abuel@s eran cristianos». «Sí», le contesto. «¿Y los tuyos», le pregunto. «Sí, los cuatro eran musulmanes pero ya sólo vive una abuela y a los otros no les he conocido». Caminamos callados pero, poco después, me dice: «Cristianos y musulmanes es igual porque al final todos nos morimos».

«Quiero ser actor»

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share11El Hadji ya ha elegido, por enésima vez, la profesión con la que triunfará en la vida. Si antes decía que quería ser abogado, informático, futbolista… ahora ha cambiado de opinión y lo que verdaderamente le va es el séptimo arte, hacer películas, en definitiva, ser actor, el protagonista principal de historias de amor, con algo de acción, por supuesto. Tablas no le faltan porque la interpretación se le da bastante bien. Ahora bien, la elección, en plena pubertad, tiene un interés concreto, que no esconde. «Es que así puedo besar a las chicas», dice de forma espontánea y sin ruborizarse. Sólo tiene un pequeño problema porque, en otros momentos, El Hadji, cuando ve en alguna película que dos protagonistas se besan, dice que, «luego, van a tener hijos». ¿Será por eso que le gusta tan poco besar y que le de besos la gente?

Tarde jurásica

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20131019_171458_resizedaventurasPocas cosas atraen tanto la atención de los niñ@s como el reclamo de los dinosaurios. Así que en la tarde del sábano nos vamos al Teatro Campos Eliseos, donde está en escena “Aventuras en el Jurásico”, un espectáculo que, según la propaganda que lo anuncia, «consigue una perfecta unión entre cultura, diversión, emociones, show e historia, prehistoria; en definitiva, la más divertida y completa experiencia teatral para toda la familia». Hora y media después acaba la función y le pregunto a El Hadji si le ha gustado. Respuesta diplomática: «Sí». Traducción (del español al castellano “común”): «No». Ahora estamos de acuerdo: el nivel de aburrimiento ha sido similar. Mientras él se ha solazado sobre la barandilla de unos de los palcos de la primera planta, yo he aprovechado para echarme una siesta a ratos, sólo sobresaltado por ruidos lejanos de algo semejante a un dinosaurio. Y es que el presente puede ser deprimente, pero volver a este tipo de pasado, ¡y que encima te cobren por ello!

¡Al agua, patos!

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20131013_164008_resizedEl Hadji continúa en la piscina de Ermua con su cursillo para aprender a nadar. Por ahora se limita a flotar… pero con manguitos. Eso sí, de acuerdo particular interpretación de las cosas que le interesan, considera que el hecho de flotar (con manguitos) ya es, prácticamente, como saber nadar. Y nada también es lo que hicieron ayer en la ría de Bilbao miles de patos (nada menos que 30.000), en una iniciativa solidaria (Walk On Project) en favor de las enfermedades neurodegenerativas poco comunes. El Hadji no pudo estar en el acto de la tarde pero ya anunció que entre sus proyectos a corto plazo está el de irse nadando con manguitos hasta Dakar (Senegal). ¡Ni el propio Pato Donald lo igualaría!

Espíritu deportivo

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20131012_122706_resized20131012_121133_resizedSábado deportivo. Como el motor no da para mucho, nos vamos desde Bilbao a Barakaldo caminando (que también es deporte), para acabar comiendo allí (otro tipo de deporte más placentero). Las márgenes de la ría rebosan actividad. La fiebre del footing o del running (ahora se dice así) ha contagiado a niñ@s, jovenes y ancian@s. Otros van en patines o en bicicletas… eso sí, todos nos pasan a una velocidad de vértigo. Le digo a El Hadji que, a ese paso, no llegamos ni para la cena. Responde con un amago de sprint que escasamente le dura ocho metros. Hasta la mubles que nadan junto a la orilla nos dejan atrás. En un momento dado la conversación deriva hacia el reino animal. Me dice que el es muy rápido, «mucho más rápido que el caracol» e, incluso, «más rápido que la tortuga». Pienso en el “perezoso”, en el koala, en el camaleón, en la velocidad de movimientos del coral… pero prefiero no decirle nada porque, si se distrae pensando, todavía va más lento.

Comida de Gizakien Lurra

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IMG_20131005_143948IMG_20131005_143800IMG_20131005_143926Comida anual en el Restaurante del Deportivo de Bilbao de voluntari@s, familias de acogida y apoyo, así como de los niñ@s y de los responsables del programa “Viaje hacia la vida” de Gizakien Lurra (Tierra de Hombres). Cincuenta personas y un anhelo: que el programa pueda seguir dando respuesta, a ser posible con más recursos materiales y humanos, a las crecientes necesidades de atención médica de niñ@s que en sus países de origen no pueden recibir la asistencia que requieren. Una jornada para compartir e, incluso, para recibir regalos. ¡Había que ver la cara de El Hadji cuando recibió el suyo, lo abrió, y comprobó que era una cuerda para saltar a la comba y, encima, de color rosa!

Deweneti

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dewenetiSábado a la mañana. Tras el aseo, desayuno y comienzo de un test miccional que, por orden facultativa, durará todo el fin de semana, a El Hadji le toca practicar wolof. A falta de hablantes de su propia lengua, a los que por lo general de un tiempo a esta parte rehuye, utilizamos un documental de quince minutos con subtítulos en inglés titulado “Deweneti” (recomendado por Cristina, de Gizakien Lurra), que relata la  historia de Ousmane, un niño de la misma edad que El Hadji, que vive pidiendo limosna por las calles de Dakar (Senegal). Lo ve una vez, lo ve dos veces… y, después, examen. Se ha quedado con algunos detalles, pero lo fundamental de la historia no lo ha pillado. Así que vuelta a empezar… lo ve por tercera vez y, ahora, parece que con algo más de atención porque, tras un nuevo examen, obtiene un aprobado raspado. Es otoño y ha comenzado la temporada del cineclub.

Dos merluzos por la ría

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merluzasMañana marítima. Salimos de casa y vamos al frontón de la Esperanza pero, al igual que ayer por la tarde, está ocupado, así que decidimos ir por el borde de la ría hasta el barrio de Olabeaga donde, con un poco de suerte, podremos jugar en su pequeño frontón. Hoy, El Hadji está especialmente hablador, y va echando la “caña” a ver si pico.  De repente, a la altura de Zubiarte, vemos a un par de chavales practicando “pesca sin muerte”. Uno de ellos captura un muble y, después de quitarle el anzuelo, lo suelta de nuevo al agua. El Hadji no lo entiende. «¿Entonces, para qué lo pesca?», me pregunta. La verdad, no sé qué contestarle, pero balbuceo un discurso sobre “el desarrollo sostenible”,  que remato con un “además, los mubles no son comestibles”, con lo que me pregunta de nuevo, «¿entonces, para qué lo pesca?». Seguimos caminando por el borde de la ría y, de repente, exclama totalmente convencido de su aguda reflexión a manera de pregunta: «¿Ya sabes que los peces beben mucha agua?».  «Pues hasta ahora no lo había pensado, pero creo que tienes mucha razón», lo cual me da pié a traer el tema hacia mi orilla: «Pues a tí los médicos también te han dicho que tienes que beber mucha agua». Y me responde: «Pues a los peces no les han dicho nada los médicos». Llegamos al frontón y, por fín, podemos jugar “al primis” con un montón de niños y adultos. No da una pero su autoestima está flotando por encima de las nubes. Volvemos hacia casa. A la altura del Guggenheim, debajo de la araña gigante de la artista Louise Bourgeois, hace el último descubrimiento: «Mira lo que tiene ahí», y señala la bolsa con “huevos” (sus crías) que tiene debajo. «Le han metido piedras blancas para que parezcan peces». «¿Y para qué quiere peces la araña?», le pregunto intrigado. «Pues para qué va a ser, para que coma toda su familia», contesta. ¡Bendita inocencia!

Escritor vocacional

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Escanear 10No hay mejor teoría que la práctica. Y eso es lo que ha hecho el sábado por la mañana El Hadji. Nada más levantarse (a las 09:00 horas) se ha ido directamente a ver la tele. Primer error. Antes hay que asearse y desayunar. Hecho esto, El Hadji me muestra una pelota de tenis y me pregunta si se jugar con raquetas (con la indisimulada intención de salir pitando a buscar un frontón). Segundo error. Le contesto que si se, pero que el día es muy largo (hay, además, que hacer recados) y que él tiene otras “prioridades” que atender: ésta por ejemplo, escribir a su familia y, de paso, “refrescar” el wolof que tiene en hibernación. Tuerce el gesto y respira hondo, como con resignación. Le explico: pónte en el lugar de tus padres, que querrán saber muchas cosas de tí y hace bastante tiempo que no les escribes; o pónte en mi lugar si algún hijo mío tendría que ir a curarse a algún otro país y no me escribe en meses… ¿qué te parece?. Silencio largo, así que pasamos a la acción directamente: una página en blanco para llenarla de vivencias: su cumpleaños, el inicio del curso, los juegos… Comienza a escribir. Su mirada se fija en el techo de la cocina buscando inspiración, pero no la encuentra. Luego mira hacia la ventana, otro punto de fuga sin igual. Han pasado veinte minutos y ahora exhibe una exigua redacción que no alcanza ni la media docena de líneas. Le apremio a que se estruje el cerebro. Resopla y, de nuevo, techo y ventana acuden en su auxilio. Un cuarto de hora después vuelve con sólo un par de líneas más escritas. Sabe que no cuela pero, por si acaso… Ahora su mirada en un poema. Vuelve a la cocina apesadumbrado, pero ya es consciente de que tiene que escribir bastante más y en wolof, porque la mayoría de lo que ha escrito es en francés, lengua que, se supone, domina mucho menos que la materna. Hora y media después, El Hadji ha escrito un total de ¡trece líneas!, lo cual le sirve para batir su propio récord personal. Por hoy, suficiente, también hay que ir al frontón, aunque ya sea a la tarde… Eso sí, al final ha preguntado: «Pero, ¿he escrito bien, no?».

El “león africano”

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Escanear 10Si antes del verano dábamos la noticia de que El Hadji había fichado por el Athletic tras cuatro meses de intensas y complicadas “negociaciones” entre la directiva y el agente del jugador, ahora, cuatro meses después, el delantero de Dakar vuelve al primer plano de la actualidad deportiva al aparecer en el último número (39) de la revista oficial del club bilbaíno. Así, en su página 63, dentro de la sección “Athletic Gallery”, el joven “león africano” posa para aficionados y seguidores, seguro de que más temprano que tarde “Tixngurri” Valverde no tendrá más remedio que convocarle ante su extraordinario momento de forma.

El rey del despiste

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la fotoSi hay algo en lo que es un auténtico especialista El Hadji es en despistarse, sea lo que sea lo que esté haciendo, salvo que esté jugando.  Jugar es la única actividad en la que pone sus cinco sentidos. En todo lo demás (comer, hacer los deberes, tomar sus medicinas, andar por la calle…) su mente se aerotransporta a no se sabe que mundos interestelares y se pierde en los confines neuronales de su cerebro. No hay día en que no ocurra esto. Hoy, entre otras situaciones,  destacamos  tres momentos. El primero al mediodía, cuando en un cuentacuentos, Asunción, de la editorial Amigos de Papel, le ha regalado un pequeño estuche con pinturas que El Hadji ha tardado en perder, exactamente, treinta segundos. No ha habido forma de encontrarlo. El segundo a la tarde, tras unas partidas al ping pong en el Parque de Doña Casilda. De vuelta a casa, con un helado de chocolate en las manos, ha tardado todavía menos segundos en pringarse de arriba abajo, eso sí, sin haberse dado cuenta de nada. El último, a la noche. De cuatro cuentas de multiplicar que tenía que realizar, tres le han salido mal. Ahora bien, hoy ha sido el único día que, agobiado ante la obligación de tener que buscar los fallos, ha reclamado irse a la cama casi una hora antes de lo acostumbrado en un sábado.

«¡Biennnn!»

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goiburua_irudiaLos viernes tienen un aire especial para todos y para El Hadji también. A las 16:15 llega de la Ikastola y a modo de saludo nos dice: «Me muero de hambre, ¿va a venir Txema a buscarme?». Le contesto que no, que Txema está acatarrado y que no puede venir. «Pero puede venir Haize», me responde sin dejar de comer el bocata pero con gesto serio. Le comento que Haize está trabajando y que no puede dejar el trabajo. El Hadji está cabizbajo. «Ah, se me olvidaba, Txema me ha dicho que viene Unai a buscarte» , le digo como quien no quiere la cosa. Al chaval le cambia la cara, sonríe ampliamente y exclama «¡Biennnn!». «Vaya cabeza la mía, se me olvidaba otra cosa, que Joxean ha hablado con Txema y el domingo vas a ir a Lazkao a la fiesta de Irrien Lagunak con Oier, Beñat, Masaliou, Adela y, por supuesto, con Joxean», le digo sin darle importancia. Ahora el «¡Biennnnnn!» es en estéreo. Ermua es el último pueblo de Bizkaia, ¡pero tampoco se está tan mal!

Todo tiene un porqué

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Su nombre es Blanca y es una voluntaria de Tierra de Hombres. Hace unos pocos días recibimos un e-mail suyo en el que nos comentaba que la lectura de este diario le recordaba la experiencia vivida por ella y su familia con “Pepín”, un niño guineano de Malabo que han tenido en acogida durante siete meses a través de Cáritas y que ya se encuentra recuperado y de vuelta en su país. Una experiencia muy enriquecedora que ha recogido en un relato y cuya lectura recomendamos a todas las personas que siguen este blog, y tras haber recibido lógicamente permiso de Blanca para publicarlo. Las palabra  de ella hablan por sí solas. Y aunque cada persona, cada familia, cada niñ@, y cada organización funcionen de forma diferente, Blanca consigue conectar con las profundidad del alma, algo poco usual en nuestros días. Así que os animamos a que lo leais y deis vuestra opinión. Y como dice Blanca: «El amor es lo único que cuanto más das más tienes».

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Patera en Lekeitio

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img_2593_24106_11Sí, has leido bien: a nuestras costas también llegan “pateras”, aunque no de la misma forma que en el sur de la península o a las Islas Canarias. Aquí las pateras llegan de forma invisible y se hunden en el fondo del mar de la misma forma dramática que en el Atlántico sur o en el estrecho de Gibraltar. Hablamos de Lekeitio, localidad en la que el pasado 3 de setiembre falleció Malick Fall, un emigrante senegalés de unos cuarenta años cuando, con su coche, aparcado junto al muelle, se hundió en las aguas de este puerto. Venía, al parecer, desde Barcelona, a trabajar como vendedor ambulante y atraído por las fiestas de la localidad vizcaína. Aunque fue una fatalidad (dormía en su vehículo sin el freno de mano echado cuando éste se precipitó en la madrugada al mar en circunstancias sin determinar, pero todo apunta a que pudo haber accionado accidentalmente la palanca del cambio de marchas), sucesos como este nos recuerdan el drama de la emigración y sus consecuencias. De este triste suceso la única nota positiva ha sido la recogida entre los vecinos de Lekeitio de casi 5.000 euros para contribuir a la repatriación del cuerpo de este ciudadano a su país.

Árboles para la vida

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SEMC 3MP DSCViajamos a África en el autobús que nos lleva de Ermua a Bilbao. Nuestra ruta imaginaria tiene algo de verosimil: en el vehículo hay más viajeros africanos que locales. Pasamos el tiempo hablando de las fotos que hace unos días ha recibido El Hadji de su familia que vive en Dakar (Senegal). Cuatro imágenes que ayudan a entender el puzzle de su vida. Imagenes con las que poner rostros a vivencias compartidas. En una de ellas vemos a Issa, su padre, cuidando un pequeño árbol de mango. El Hadji me cuenta la historia. «Un día, ya hace año y medio, estaba comiendo un mango en mi casa. Cuando acabé, cogí la semilla que tenía dentro para plantarla, pero Sala, la hermana de mi tía, me dijo que no iba a crecer. Yo no la hice caso y la planté». Ahora, tiempo después, vemos aquella simiente convertida en un retoño que anuncia frutos en un futuro no muy lejano. E imaginamos al padre de El Hadji confiado en que su hijo también  se va a convertir en un árbol fuerte y sano que, trasplantado en una tierra lejana, algún día volverá.

Pescados en la piscina

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SAMSUNG DIGITAL CAMERALa Ikastola Anaitasuna quiere que la operación “vuelta al cole” sea lo menos traumática posible. ¿Cómo? Comienzo de curso, viernes; horario, de 11:00 a 13:00. Pero El Hadji no se muestra muy emocionado. De regreso a casa, cuando le preguntamos qué tal le ha ido en la ikastola, la respuesta es un “bueno” con bastante más resignación que entusiasmo. A continuación nos interesamos por el tema del comedor. «Uf, para empezar, puré; después, pescado, y, luego, sandía. El puré lo he comido deprisa, deprisa, como dice Floren», nos dice El Hadji. «¿Floren te dice que comas deprisa?», le pregunto sorprendida. «Sí, sí. Floren dice que, cuando algo no nos gusta, lo mejor es comerlo deprisa para acabar antes», me responde con firmeza. Siguiendo con mi “interrogatorio”, le pregunto por el pescado. «Ni bueno ni malo, pero me lo he comido todo», me contesta orgulloso. «Hoy es viernes, ¿no va a venir Txema a buscarme?», me pregunta. Le digo que sí, que vendrá sobre las 18:30. «Bien, bien, tengo que preparar la mochila para ir a la piscina con Unai», exclama con una amplia sonrisa.

Bilbaínos por el mundo

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SAMSUNG DIGITAL CAMERAHoy  Floren, El Hadji, Ander y Aitor  han ido a visitar el Acuarium de Donostia. Floren quería hacer algo especial con los chavales para despedir las vacaciones. Y está claro que lo ha conseguido. «Lo que más me ha gustado son las fiestas de Bilbao y los tiburones», nos dice El Hadji mientras vemos las fotos de la excursión. «Pero Donostia es mucho más bonito que Bilbao», le dice Floren con ánimo de provocarle. «No, no, es más bonito Bilbao. Además, Donosti no tiene ni tranvía», le contesta sin un ápice de duda, en palabras de Txema, este bilbaíno nacido en Dakar. De seguir así, acabarán nombrándole embajador de Bilbao en Senegal.