Archivo de la etiqueta: rubén

Calle Laurel

Estándar

SAMSUNG DIGITAL CAMERASAMSUNG DIGITAL CAMERASAMSUNG DIGITAL CAMERAEl Hadji está como un chiquillo con zapatos nuevos. Por una parte, el chaval quería volver a su casa con zapatos nuevos y, gracias a Olentzero, lo ha conseguido. «Ya sé, mis amigos de Dakar me van a decir que les deje las zapatillas un poco, porque tienen tacos y eso les encanta», nos dice  «don presumido» sin dejar de mirarse a los píes. Por otra, a  El Hadji le hacía ilusión volver a  Entrena; bueno, a Entrena y  sus alrededores, porque el lunes fue a despedirse de la Calle Laurel y de sus pinchitos. «Pues, mañana podíamos ir todos (se refiere a los hermanos y sobrinos de Floren) a  comer a la bodega», nos dice la criatura de camino a casa. Dicho y hecho, el martes al mediodía,  comida  en la bodega. El Hadji se lo pasó a lo grande, sobre todo con Rubén y Leticia. En las sobremesa de Nochebuena, entre mazapán y mazapán, El Hadji se arrancó con un rap. Cualquier cosa con tal de no ir a la cama.  El miércoles, después de comer, caminata por el campo para estirar las piernas y gastar algunas calorías. «Hoy es miércoles, ¿no?. Pues,  ya no tengo más miércoles aquí», exclama El Hadji mientras contemplamos los armoniosos movimientos de una bandada de tordos. ¡Ha comenzado la cuenta atrás!

Anuncios

Semana Santa en Entrena (La Rioja)

Estándar

SAMSUNG DIGITAL CAMERASAMSUNG DIGITAL CAMERAEl miércoles, nada más levantarse, «hoy autobús no, hoy coche», me dice sonriente El Hadji. Desayuna rápido. Tiene prisa para montarse en el coche, pero antes tenemos que hacer un recado importante. Tenemos que recoger su patinete. El Hadji no sabe nada. Entramos en la tienda y el dependiente, sin decirle nada, nos trae el patinete (claro, estaba encargado). Lástima de cámara, porque su cara es un “poema”. Nada más llegar a Entrena, tiene que bajar a la plaza a estrenar su patinete. Por la tarde, gracias al buen hacer de una madre, El Hadji se entrena con los niños del pueblo. El entrenador tiene un golpe bueno. «Ponte esta camiseta para que yo te identifique», le dice. Nuestro programa diario consiste en balón y patinete, por la mañana; sobre las dos, comida en la bodega (el txoko familiar); y, por la tarde, más balón y más patinete. A El Hadji le gusta la “salsa”. Un día le pregunto si prefiere comer él solo antes en casa. Respuesta: «yo en la bodega con tú». Se ha ganado a los niños y niñas de El Coso (la plaza del pueblo). Bueno, no sólo a los niños, también a los mayores. Tanto los hermanos de Floren como nuestra hija se han quedado sorprendidos de su actitud. Siempre dispuesto para lo que sea menester. Que juega Rubén (nuestro sobrino), El Hadji se apunta para ir a verlo. Que Félix (el hermano mayor de Floren) le invita a ir a dar una vuelta en el león amarillo, va encantado. Así que termina agotado, aunque no lo quiera reconocer. Como es un poco vagoneta, a veces, le pide a Floren que le empuje, porque el patinete «está cansado». Ahora bien, en cuanto hablamos del cuaderno y de leer, se le cambia la cara. «No, no, patinete y balón», nos responde. Veremos qué pasa cuando llegue el momento de ir a clase.